Obra

Desde el año 1680 hasta el 1688 Sor Juana vivió una época de gran producción literaria, en el que abundan sus admirables sonetos, endechas, glosas, quintillas, décimas, redondillas, ovillejos amorosos, religiosos, filosóficos y satíricos, numerosos romances y otras composiciones. En los villancicos, quizá uno de los aspectos menos estudiados de su obra, despliega su mayor riqueza.

Obras de todo género y tipo, cortesanas y religiosas, se van acumulando en su producción. Comedias de enredo, como Los empeños de una casa y La segunda celestina, escrita con Agustín Salazar y Torres; comedia mitológica, como Amor es más laberinto, escrita en colaboración con Juan de Guevara; tres autos sacramentales, El divino narciso, El cetro de José y El mártir del sacramento, en los que usando la poética de Calderón de la Barca nunca desmerece de su modelo, en las loas que preceden a los dos primeros autos mencionados se reitera la relación de los sacrificios humanos aztecas con la eucaristía, concediéndole derecho de existencia a la religión de los antiguos mexicanos.

Primero Sueño es un extraordinario poema en forma de silva de 975 versos en el que rivaliza con el Góngora de las Soledades.

Gracias  a la condesa de Paredes, se publicó en España Inundación Castálida, el primer volumen reunía sus doce primeras loas y se publicó en Madrid en 1669, y el segundo volumen en la ciudad de Sevilla en 1692.

La obra de Sor Juana comprende Poesías líricas, dramáticas, alegóricas, sacras, festivas y populares.

En su basta producción hay unas seis decenas de Romances, sacros y amorosos; numerosas Décimas y Sonetos, con temas muy variados como los son:

De carácter sacro son los villancicos, pequeñas composiciones de tono religioso que se entonaban ne Navidad, la Asunción y la Concepción. También escribió temas vernáculos que se cantaban en las iglesias como parte de la función coral, llamados las Letras.

Una treintena de Loas, la mayoría escritas en alabanza de personajes de la corte. Sus piezas dramáticas profanas son dos; Los empeños de una casa, comedia de capa y espada, y Amor es más laberinto, obra culterana.

En prosa escribió, Neptuno alegórico, Explicación del arco, Razón de la fábrica alegórica y aplicación de la fábula, Carta atenagórica y Respuesta a Sor Filotea de la Cruz.

Sor Juana dominó el latín y dejaron huella en su formación dos pilares de la cultura clásica; la filosofía aristotélica y la mitología. Hay en su obra numerosas alusiones al paisaje, la gastronomía y los indios mexicanos, y aun compuso breves alabanzas en lengua náhuatl.